La familia para él es
fundamental. Es una referencia, un estímulo, un intercambio de ideas, un
desafío, un refugio. Y cree que la mejor manera de sintetizar su
gratitud hacia todos ellos es citar un fragmento de una canción de
Giorgio Gaber, famoso cantautor italiano: «Y creces en familia entre los
besos y las caricias que acunan tu sueño y tus primeras certezas. Y en
la quietud de una vida contenida en unas pocas habitaciones se van
definiendo las primeras frágiles alianzas. Y el temor de equilibrios
inciertos te aconseja cómo comportarte y se da ya la ambigüedad del
juego de las partes
la familia es una excusa para amar y dejarse amar, te deja algunas
huellas que ya no puedes borrar.» Es una canción que le ha gustado
siempre mucho porque le parece particularmente cierta. Su familia es
divertida, pintoresca y pragmática. Lleva en la sangre a Roma y sus
tradiciones, además de muchas otras cosas. Le ha enseñado a ser él mismo
sin avergonzarme nunca de lo que siente mi corazón y espera poder
transmitirle también esa enseñanza a mi hijo.
Esta muy contento de tener una familia como la suya porque ha tenido la
suerte de sentirse amado. El amor es lo más importante para el
crecimiento de un muchacho y cree, de algún modo, que el amor también
ayuda a recordar, a tener buena memoria. Echa mucho de menos a mi
padre, era un amigo, un compañero de trabajo, un maestro, un confidente,
una de las pocas personas que sabía cómo tomarle el pelo y cómo
tratarle. Con él se sentía seguro. Le gustaba contarle sus proyectos y
aunque se equivocaba sabía que, mientras él estuviera ahí, le estaba
permitido.
Escribió el breve relato El paseo pensando en él, pero es consciente de
que las palabras nunca podrán ser bastante. Ahora tiene un hijo y
después de reír y bromear con él, cosa que le gusta muchísimo, se da
cuenta de que añora a su padre. Imagina todas las cosas que no recuerda y
que su padre vivió con él cuando eĺ era su hijo pequeño, como ahora lo
es para él su niño...
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