Seguro que conocéis ‘Tengo ganas de ti', el libro de Federico Moccia
que Mario Casas llevó al cine en España. ¿Recordáis esta escena? Hache
se baja de la moto en la que va con Gin, coge un candado y le cuenta:
"Dicen que sí una pareja cierra un candado, lo deja atado al puente y
luego tira la llave al agua, no habrá manera de que se vuelva a
separar".¡Qué bonito! Un ritual de amor que cientos de parejas en el mundo ahora repiten, y entre ellas, nuestro queridos famosos.
Pero, ¿de dónde viene esta costumbre?
El mérito se lo tenemos que atribuir al escritor Federico Moccia,
que ha popularizado una tradición romántica que muchos historiadores
sitúan en Serbia. Los protagonistas de ‘Tengo ganas de ti', Hache y Gin,
van en moto hasta un puente y el guapo galán se apea, se acerca con un
candado al puente, escribe sus nombres y tira la llave al río. Ella,
como es lógico, se convierte en el eMoji de los corazones.
El río de la novela es el Tíber, que atraviesa Roma de norte a sur, y
la localización exacta es el Puente Milvio, aunque ya no hay puente
que se resista al poder del amor.
En España cada vez son más los puentes donde podemos ver los llamados "Locks of Love": el
Puente de Isabel II que conecta Triana con el centro de Sevilla, en el
Sagrado Corazón del Tibidabo barcelonés, en el lago del
Parque del Retiro (Madrid) o en Sa Palomera, en las rocas de la
playa de Blanes, en la Costa Brava.
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