lunes, 9 de diciembre de 2013
¡Bienvenid@s a mi blog!
Hola a tod@s gracias por ver mi blog, espero que os guste mucho y que aprendáis un poco mas sobre este genial escritor llamado Federico Moccia.
Nuevo finalista.
Vejer de la Frontera queda finalista para el próximo libro de Moccia
Tras
la visita del escritor Federico Moccia el pasado mes de octubre a
Hondarribia, Vic y Vejer, lugares que los propios lectores habían
elegido para el desarrollo de su siguiente novela, la segunda parte de
Un instante de felicidad, se ha seleccionado al municipio vejeriego como
uno de los finalistas, junto a Hondarribia, para el escenario de su
obra.Tras su recorrido por las calles de Vejer el escritor manifestó haber quedado encantado e impresionado por el pueblo y por la luz que emanaba de éste.
La noticia ha sido acogida por el Consistorio y los vecinos con mucha ilusión ya que esto supondría una promoción de ámbito internacional del municipio y la satisfacción de mostrar el pueblo a través de la literatura, según asegura el Ayuntamiento en un comunicado.
Ahora queda esperar hasta la primavera que será cuando el autor decida el destino definitivo para el desarrollo de su siguiente novela. Entonces se conocerá si Vejer de la Frontera, es el escenario de la continuación de la historia que protagonizan el joven italiano Nicco y la española María, que se conocieron en Roma en Ese instante de felicidad, y que se publicará en la primavera de 2014.
jueves, 28 de noviembre de 2013
Hondarriba más cerca de ser escenario de la nueva novela de Federico Moccia
El escritor Federico Moccia ya ha decidido cuáles son las dos
localidades que optan a ambientar la segunda parte de su novela 'Ese
instante de felicidad'. Hondarribia, que ha pasado el corte, tendrá
como rival en esta novedosa iniciativa literaria a Vejer de la Frontera
(Cádiz). Uno de los dos municipios será el lugar en el que continúe la
historia de Nicco y María.
El italiano, autor de varias noveles de éxito en los últimos años, hizo este anuncio a través de un mensaje en las redes sociales en el que también se acordó de la ciudad descartada, Vic.
«De corazón, muchas gracias a todas las personas de Vic por su cariño y su apoyo. ¡Fue un placer visitar un lugar tan bonito y espero volver muy pronto!», escribió el italiano.
El motivo que le llevó a tomar esta decisión lo resumió en apenas tres palabras. Según Moccia, tanto Hondarribia como Vejer de la Frontera «me gustaron más». Eso sí, añadió que «Vic es un lugar delicioso con mucha historia y donde se come muy bien, pero me convencieron más las otras dos localidades para situar la segunda parte de la novela».
Hay que recordar que esta iniciativa surgió de la editorial Planeta, que propuso al escritor abrir una votación en Internet donde los lectores eligieran sus rincones favoritos. Moccia visitó los tres municipios seleccionados el mes pasado, en busca de esos ambientes que más se adecuen al argumento del libro. Como comentó durante su estancia en Hondarribia, «será una decisión de carácter puramente narrativo».
Para conocer cuál es la elegida, y si finalmente la localidad del Bidasoa cobra protagonismo en la continuación de 'Ese instante de felicidad', habrá que esperar a la próxima primavera que es cuando está prevista la publicación de la novela.
En la segunda parte de la historia, el protagonista Nicco irá a buscar a María. ¿La encontrará en Hondarribia? La respuesta llegará en unos meses.
El italiano, autor de varias noveles de éxito en los últimos años, hizo este anuncio a través de un mensaje en las redes sociales en el que también se acordó de la ciudad descartada, Vic.
«De corazón, muchas gracias a todas las personas de Vic por su cariño y su apoyo. ¡Fue un placer visitar un lugar tan bonito y espero volver muy pronto!», escribió el italiano.
El motivo que le llevó a tomar esta decisión lo resumió en apenas tres palabras. Según Moccia, tanto Hondarribia como Vejer de la Frontera «me gustaron más». Eso sí, añadió que «Vic es un lugar delicioso con mucha historia y donde se come muy bien, pero me convencieron más las otras dos localidades para situar la segunda parte de la novela».
Hay que recordar que esta iniciativa surgió de la editorial Planeta, que propuso al escritor abrir una votación en Internet donde los lectores eligieran sus rincones favoritos. Moccia visitó los tres municipios seleccionados el mes pasado, en busca de esos ambientes que más se adecuen al argumento del libro. Como comentó durante su estancia en Hondarribia, «será una decisión de carácter puramente narrativo».
Para conocer cuál es la elegida, y si finalmente la localidad del Bidasoa cobra protagonismo en la continuación de 'Ese instante de felicidad', habrá que esperar a la próxima primavera que es cuando está prevista la publicación de la novela.
En la segunda parte de la historia, el protagonista Nicco irá a buscar a María. ¿La encontrará en Hondarribia? La respuesta llegará en unos meses.
martes, 19 de noviembre de 2013
El amor convierte a la gente común en extraordinaria
Con
dos millones de ejemplares vendidos en España, el escritor italiano
Federico Moccia publica nueva novela, 'Ese instante de felicidad', con
protagonista española
--La protagonista de esta novela es española y la segunda parte de la historia será en España. ¿Qué le atrae del país para que esté presente en su obra?
--La comida, mucho. La belleza de las chicas, su risa y, sobre todo, el cariño que siento por él.
--Hondarribia, Vic o Vejer de la Frontera. Uno de estos tres pueblos será el elegido para su próxima novela.
--Planeta ha hecho un concurso adonde han llegado estos tres lugares como finalistas, y yo me encuentro con estos tres lugares maravillosos para poder elegir.
--"El amor te vuelve idiota pero generoso, la falta de amor te vuelve idiota o destructivo". ¿Así lo ve?
--(Ríe). El amor convierte en extraordinaria a la gente común, en el bien y en el mal.
--Nicco, su protagonista, estudia Comunicación. ¿Tal como está el patio en la profesión?
--Los jóvenes tienen sueños. Tal y como digo en la última parte del
libro: "Sin un sueño no se va a ninguna parte". Y Nicco quiere probar su
sueño de ser periodista.
--Nicco le regala a María una piedra en forma de corazón. ¿Los candados ya no dan para más?
--(Ríe). Ellos van en esta escena a la Gruta de Nerón, que es donde desembarcaron los americanos en la ciudad de Anzio. Y entonces yo quería dar un toque de novedad . El mar, la piedra, la naturaleza, el amor. Contar el amor a través de la naturaleza.
--¿Pero la piedra viene a sustituir a los candados?
--Sí.
--Nicco es el arquetipo de los jóvenes europeos: libres, alegres, sin prejuicios, con futuro incierto, con empleo precario y posiblemente sin un sueño.
--Sí, pero es un chico que busca siempre ser optimista en un momento muy difícil para él.
--Esta es quizás su novela más intimista, pero también es una crónica de la primera generación del siglo XXI.
--Yo he imaginado cómo sería mi vida sin mi padre con esa edad. Y he destacado un comportamiento positivo, un comportamiento que me gustaría que los jóvenes del siglo XXI llevaran adelante. He pensado cómo habría sido si yo hubiera perdido a mi padre con 23 años, como le ha pasado a Nicco. Y aunque tú peleas con tu padre y discutes, un padre es muy importante, porque ahí hay un apoyo, un diálogo y también un enfrentamiento.
--Cuando escribe sobre jóvenes, ¿la realidad de Europa no se le pone en medio para romperle el guión?
--No me dejo condicionar por los problemas que me rodean, porque, si no, sería demasiado difícil. Creo que la vida de cada uno es bonito vivirla en primera persona. Aunque haya problemas, tienes que buscar la manera de buscar tu serenidad.
--Su libro se puede leer como novela pero también como guía turística de Roma.
--También vamos a Nápoles, Florencia y Venecia, visitando sobre todo lugares donde se come bien y se gasta poco. Me gustaba la idea de dar esta ayuda al turista en un momento difícil como el que estamos viviendo.
--Dos millones de ejemplares vendidos. Se ve que internet no pasa por usted.
--Porque la magia que transmite el papel y las palabras de un libro también para mí, como lector, son únicas.
--Su novela es también una historia de la amistad. Pero usted dice que es muy complicada entre hombre y mujer.
--Esa amistad entre hombres y mujeres puede existir, pero seguramente están enamorados.
--La protagonista de esta novela es española y la segunda parte de la historia será en España. ¿Qué le atrae del país para que esté presente en su obra?
--La comida, mucho. La belleza de las chicas, su risa y, sobre todo, el cariño que siento por él.
--Hondarribia, Vic o Vejer de la Frontera. Uno de estos tres pueblos será el elegido para su próxima novela.
--Planeta ha hecho un concurso adonde han llegado estos tres lugares como finalistas, y yo me encuentro con estos tres lugares maravillosos para poder elegir.
--"El amor te vuelve idiota pero generoso, la falta de amor te vuelve idiota o destructivo". ¿Así lo ve?
--(Ríe). El amor convierte en extraordinaria a la gente común, en el bien y en el mal.
--Nicco, su protagonista, estudia Comunicación. ¿Tal como está el patio en la profesión?
--Nicco le regala a María una piedra en forma de corazón. ¿Los candados ya no dan para más?
--(Ríe). Ellos van en esta escena a la Gruta de Nerón, que es donde desembarcaron los americanos en la ciudad de Anzio. Y entonces yo quería dar un toque de novedad . El mar, la piedra, la naturaleza, el amor. Contar el amor a través de la naturaleza.
--¿Pero la piedra viene a sustituir a los candados?
--Sí.
--Nicco es el arquetipo de los jóvenes europeos: libres, alegres, sin prejuicios, con futuro incierto, con empleo precario y posiblemente sin un sueño.
--Sí, pero es un chico que busca siempre ser optimista en un momento muy difícil para él.
--Esta es quizás su novela más intimista, pero también es una crónica de la primera generación del siglo XXI.
--Yo he imaginado cómo sería mi vida sin mi padre con esa edad. Y he destacado un comportamiento positivo, un comportamiento que me gustaría que los jóvenes del siglo XXI llevaran adelante. He pensado cómo habría sido si yo hubiera perdido a mi padre con 23 años, como le ha pasado a Nicco. Y aunque tú peleas con tu padre y discutes, un padre es muy importante, porque ahí hay un apoyo, un diálogo y también un enfrentamiento.
--Cuando escribe sobre jóvenes, ¿la realidad de Europa no se le pone en medio para romperle el guión?
--No me dejo condicionar por los problemas que me rodean, porque, si no, sería demasiado difícil. Creo que la vida de cada uno es bonito vivirla en primera persona. Aunque haya problemas, tienes que buscar la manera de buscar tu serenidad.
--Su libro se puede leer como novela pero también como guía turística de Roma.
--También vamos a Nápoles, Florencia y Venecia, visitando sobre todo lugares donde se come bien y se gasta poco. Me gustaba la idea de dar esta ayuda al turista en un momento difícil como el que estamos viviendo.
--Dos millones de ejemplares vendidos. Se ve que internet no pasa por usted.
--Porque la magia que transmite el papel y las palabras de un libro también para mí, como lector, son únicas.
--Su novela es también una historia de la amistad. Pero usted dice que es muy complicada entre hombre y mujer.
--Esa amistad entre hombres y mujeres puede existir, pero seguramente están enamorados.
Biografía.
Federico Moccia (Roma, Italia, 11 de noviembre de 1963) es un escritor italiano, autor de varias novelas de éxito que, a su vez, se han adaptado al cine. Trabajó previamente como director y guionista de programas de televisión hasta conseguir éxito en el mundo literario.
Este italiano, hijo de Giuseppe Moccia, vivió una infancia ligada al mundo del cine gracias a su padre, que fue guionista en varias comedias italianas de los años 70 y 80. Se inició en el mundo laboral de su padre a los 19 años como ayudante del director de Attila flagello di Dio (1982).1 Cinco años más tarde dirigió su primera película, Palla al centro, pero la falta de éxito que tuvo provocó que Moccia escribiera guiones y dirigiera diversas series.
En 1992 escribió A tres metros sobre el cielo (Tre Metri Sopra il Cielo), su primera novela, la cual fue rechazada por varias editoriales y decidió costear una pequeña edición en la editorial Il Ventaglio.
Nuevamente sin éxito, en 1996 escribió y dirigió la película Classe mista 3A y volvió al mundo de la televisión. En 2004, doce años después de su primera edición, Tres metros sobre el cielo se reeditó, fue todo un éxito de ventas e incluso la historia fue adaptada al cine. El libro, que recibió varios premios, se tradujo a varios idiomas y fue publicado en toda Europa, Brasil y Japón.
En 2006 publicó Tengo ganas de ti (Ho Voglia di Te), secuela de la anterior novela, con la que obtuvo tanto éxito que se decidió, de nuevo, adaptarla al cine. Algo similar ocurrió con Perdona si te llamo amor (Scusa ma Ti Chiamo Amore) (2007), cuya secuela es Perdona pero quiero casarme contigo (2009) (Scusa ma Ti Voglio Sposare) cuyo estreno fue en 2010.
Este italiano, hijo de Giuseppe Moccia, vivió una infancia ligada al mundo del cine gracias a su padre, que fue guionista en varias comedias italianas de los años 70 y 80. Se inició en el mundo laboral de su padre a los 19 años como ayudante del director de Attila flagello di Dio (1982).1 Cinco años más tarde dirigió su primera película, Palla al centro, pero la falta de éxito que tuvo provocó que Moccia escribiera guiones y dirigiera diversas series.
En 1992 escribió A tres metros sobre el cielo (Tre Metri Sopra il Cielo), su primera novela, la cual fue rechazada por varias editoriales y decidió costear una pequeña edición en la editorial Il Ventaglio.
Nuevamente sin éxito, en 1996 escribió y dirigió la película Classe mista 3A y volvió al mundo de la televisión. En 2004, doce años después de su primera edición, Tres metros sobre el cielo se reeditó, fue todo un éxito de ventas e incluso la historia fue adaptada al cine. El libro, que recibió varios premios, se tradujo a varios idiomas y fue publicado en toda Europa, Brasil y Japón.
En 2006 publicó Tengo ganas de ti (Ho Voglia di Te), secuela de la anterior novela, con la que obtuvo tanto éxito que se decidió, de nuevo, adaptarla al cine. Algo similar ocurrió con Perdona si te llamo amor (Scusa ma Ti Chiamo Amore) (2007), cuya secuela es Perdona pero quiero casarme contigo (2009) (Scusa ma Ti Voglio Sposare) cuyo estreno fue en 2010.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Después de Esta noche dime que me quieres.
El deseo de imaginar personajes y escenarios es infinito, es más, crece
de una vez a otra precisamente gracias a las historias ya escritas, a
las experiencias, a los encuentros.
Sigue escribiendo, creando, preparando el terreno para nuevos itinerarios narrativos. Mientras continúe sorprendiéndole, conmoviéndole, buscando la belleza y la simplicidad, emocionándole con una sonrisa sincera, un abrazo inesperado, una flor que crece en el asfalto aunque nadie la mire, mientras le deje llevar impulsivamente por la inspiración y acabe creando una trama que le fascine, tendréis siempre nuevos libros suyos que leer. Porque, como dice Joseph Chilton Pearce, «para vivir una vida creativa debemos perder el miedo a equivocarnos».
Y, a veces, equivocarte puede sencillamente echarte una mano para crecer.
Sigue escribiendo, creando, preparando el terreno para nuevos itinerarios narrativos. Mientras continúe sorprendiéndole, conmoviéndole, buscando la belleza y la simplicidad, emocionándole con una sonrisa sincera, un abrazo inesperado, una flor que crece en el asfalto aunque nadie la mire, mientras le deje llevar impulsivamente por la inspiración y acabe creando una trama que le fascine, tendréis siempre nuevos libros suyos que leer. Porque, como dice Joseph Chilton Pearce, «para vivir una vida creativa debemos perder el miedo a equivocarnos».
Y, a veces, equivocarte puede sencillamente echarte una mano para crecer.
Esta noche dime que me quieres....
En esta ocasión, los protagonistas son más adultos que Babi, Step, Gin,
Niki y las Olas, pero en Perdona pero... ya aparecía también Alex, por
ejemplo, un cuarentón de nuestros días. Y había padres y adultos en
general que abordaban cuestiones del corazón.
Todo adulto ha sido adolescente. Y el protagonista del nuevo libro, Tancredi, ha vivido un trauma que no ha superado, un dolor que se remonta a su adolescencia. Tancredi es guapo, rico, puede tenerlo todo y lo tiene todo. Todo salvo una cosa que su encanto, su habilidad, su dinero no pueden procurarle: el amor. Pero, sobre todo, Tancredi no soporta los amores felices de los demás, aunque conoce a las mujeres, las observa, las escucha y logra siempre hacer realidad los sueños de ellas o, por el contrario, destruir lo que ellas consideran la felicidad.
Sofia, una promesa internacional de la música, pianista refinada y muy buena, desde pequeña se ha desafiado a sí misma al teclado del piano, abordando composiciones dificilísimas hasta que, de mayor, se encuentra frente a una tragedia de la que es causa involuntaria. Su novio, Andrea, es víctima de un accidente de tráfico que lo deja inválido. Éste será su nuevo desafío. Se siente culpable, renuncia a su carrera, pero la esperan nuevas sorpresas. Nada es como parece y, sobre todo, nada es como estaba decidido. El encuentro de Sofia y Tancredi cambia las tornas. El amor, como siempre, puede revolucionar lo que parece el destino establecido de una vida...
Eligió una historia distinta porque cree que a los jóvenes también podrían gustarles estos dos personajes, una historia adulta en la que proyectar sus sueños, sus expectativas para el futuro, en lo bueno y en lo malo. Una trama sólida. Además, para él cada nuevo libro es un desafío maravilloso, un modo de experimentar nuevos matices del amor, que puede transformarse de mil maneras distintas.
Todo adulto ha sido adolescente. Y el protagonista del nuevo libro, Tancredi, ha vivido un trauma que no ha superado, un dolor que se remonta a su adolescencia. Tancredi es guapo, rico, puede tenerlo todo y lo tiene todo. Todo salvo una cosa que su encanto, su habilidad, su dinero no pueden procurarle: el amor. Pero, sobre todo, Tancredi no soporta los amores felices de los demás, aunque conoce a las mujeres, las observa, las escucha y logra siempre hacer realidad los sueños de ellas o, por el contrario, destruir lo que ellas consideran la felicidad.
Sofia, una promesa internacional de la música, pianista refinada y muy buena, desde pequeña se ha desafiado a sí misma al teclado del piano, abordando composiciones dificilísimas hasta que, de mayor, se encuentra frente a una tragedia de la que es causa involuntaria. Su novio, Andrea, es víctima de un accidente de tráfico que lo deja inválido. Éste será su nuevo desafío. Se siente culpable, renuncia a su carrera, pero la esperan nuevas sorpresas. Nada es como parece y, sobre todo, nada es como estaba decidido. El encuentro de Sofia y Tancredi cambia las tornas. El amor, como siempre, puede revolucionar lo que parece el destino establecido de una vida...
Eligió una historia distinta porque cree que a los jóvenes también podrían gustarles estos dos personajes, una historia adulta en la que proyectar sus sueños, sus expectativas para el futuro, en lo bueno y en lo malo. Una trama sólida. Además, para él cada nuevo libro es un desafío maravilloso, un modo de experimentar nuevos matices del amor, que puede transformarse de mil maneras distintas.
El Moccia Tour y el contacto con los fans.
¡Se siento en verdad emocionado y feliz!
Cada vez que tiene ocasión de conocer de cerca a las personas que han leído sus libros o han visto las películas es para él un regalo inmenso porque puede por fin sentir en vivo todas sus emociones. Hay contraste de ideas, hay intercambio y es precisamente eso lo que le ayuda a mejorar y da sentido al trabajo que ha realizado. Uno no escribe una historia para tenerla guardada en un cajón, sino para compartirla con las personas más dispares con el fin de crear poco a poco un arcoíris de sugerencias nacidas de las múltiples lecturas. Esta hermosa iniciativa le permite volver a este país que le acoge una vez más con calor y amabilidad, como lo ha hecho siempre.
Así podrá ver si el trabajo que ha realizado ha sido apreciado y de qué manera, y podrá encontrar nuevos estímulos para nuevas historias.
Cada vez que tiene ocasión de conocer de cerca a las personas que han leído sus libros o han visto las películas es para él un regalo inmenso porque puede por fin sentir en vivo todas sus emociones. Hay contraste de ideas, hay intercambio y es precisamente eso lo que le ayuda a mejorar y da sentido al trabajo que ha realizado. Uno no escribe una historia para tenerla guardada en un cajón, sino para compartirla con las personas más dispares con el fin de crear poco a poco un arcoíris de sugerencias nacidas de las múltiples lecturas. Esta hermosa iniciativa le permite volver a este país que le acoge una vez más con calor y amabilidad, como lo ha hecho siempre.
Así podrá ver si el trabajo que ha realizado ha sido apreciado y de qué manera, y podrá encontrar nuevos estímulos para nuevas historias.
Un día normal para Federico Moccia.
Se despierta bastante temprano, les da dos besos bien fuertes a su
mujer y a su hijo, toma un desayuno sustancioso, de esos bien
azucarados, y pone rumbo a la oficina en scooter, esquivando el tráfico
de Roma.
Se divierte mirando todas las escenas que se desarrollan en la calle: un hombre nerviosísimo aguardando a que cambie el semáforo, una mujer que espera el autobús, una mamá que lleva a su hijo al colegio, un gato que reclama algo de comer ante la puerta de un bar. Ver cómo se despierta su ciudad y despertarse con ella. Después, el trabajo, las llamadas telefónicas, las reuniones. Y a menudo, por la tarde, sale hacia alguna ciudad para presentar su libro, conocer gente, emocionarme.
Cuando puede, juego también un partidito de fútbol ocho con los amigos, que nunca hace daño, ¡o se toma una pizza estupenda en los buenos restaurantes de los que luego habla siempre en los libros!
Se divierte mirando todas las escenas que se desarrollan en la calle: un hombre nerviosísimo aguardando a que cambie el semáforo, una mujer que espera el autobús, una mamá que lleva a su hijo al colegio, un gato que reclama algo de comer ante la puerta de un bar. Ver cómo se despierta su ciudad y despertarse con ella. Después, el trabajo, las llamadas telefónicas, las reuniones. Y a menudo, por la tarde, sale hacia alguna ciudad para presentar su libro, conocer gente, emocionarme.
Cuando puede, juego también un partidito de fútbol ocho con los amigos, que nunca hace daño, ¡o se toma una pizza estupenda en los buenos restaurantes de los que luego habla siempre en los libros!
Su familia.
La familia para él es
fundamental. Es una referencia, un estímulo, un intercambio de ideas, un
desafío, un refugio. Y cree que la mejor manera de sintetizar su
gratitud hacia todos ellos es citar un fragmento de una canción de
Giorgio Gaber, famoso cantautor italiano: «Y creces en familia entre los
besos y las caricias que acunan tu sueño y tus primeras certezas. Y en
la quietud de una vida contenida en unas pocas habitaciones se van
definiendo las primeras frágiles alianzas. Y el temor de equilibrios
inciertos te aconseja cómo comportarte y se da ya la ambigüedad del
juego de las partes
la familia es una excusa para amar y dejarse amar, te deja algunas huellas que ya no puedes borrar.» Es una canción que le ha gustado siempre mucho porque le parece particularmente cierta. Su familia es divertida, pintoresca y pragmática. Lleva en la sangre a Roma y sus tradiciones, además de muchas otras cosas. Le ha enseñado a ser él mismo sin avergonzarme nunca de lo que siente mi corazón y espera poder transmitirle también esa enseñanza a mi hijo.
Esta muy contento de tener una familia como la suya porque ha tenido la suerte de sentirse amado. El amor es lo más importante para el crecimiento de un muchacho y cree, de algún modo, que el amor también ayuda a recordar, a tener buena memoria. Echa mucho de menos a mi padre, era un amigo, un compañero de trabajo, un maestro, un confidente, una de las pocas personas que sabía cómo tomarle el pelo y cómo tratarle. Con él se sentía seguro. Le gustaba contarle sus proyectos y aunque se equivocaba sabía que, mientras él estuviera ahí, le estaba permitido.
Escribió el breve relato El paseo pensando en él, pero es consciente de que las palabras nunca podrán ser bastante. Ahora tiene un hijo y después de reír y bromear con él, cosa que le gusta muchísimo, se da cuenta de que añora a su padre. Imagina todas las cosas que no recuerda y que su padre vivió con él cuando eĺ era su hijo pequeño, como ahora lo es para él su niño...
la familia es una excusa para amar y dejarse amar, te deja algunas huellas que ya no puedes borrar.» Es una canción que le ha gustado siempre mucho porque le parece particularmente cierta. Su familia es divertida, pintoresca y pragmática. Lleva en la sangre a Roma y sus tradiciones, además de muchas otras cosas. Le ha enseñado a ser él mismo sin avergonzarme nunca de lo que siente mi corazón y espera poder transmitirle también esa enseñanza a mi hijo.
Esta muy contento de tener una familia como la suya porque ha tenido la suerte de sentirse amado. El amor es lo más importante para el crecimiento de un muchacho y cree, de algún modo, que el amor también ayuda a recordar, a tener buena memoria. Echa mucho de menos a mi padre, era un amigo, un compañero de trabajo, un maestro, un confidente, una de las pocas personas que sabía cómo tomarle el pelo y cómo tratarle. Con él se sentía seguro. Le gustaba contarle sus proyectos y aunque se equivocaba sabía que, mientras él estuviera ahí, le estaba permitido.
Escribió el breve relato El paseo pensando en él, pero es consciente de que las palabras nunca podrán ser bastante. Ahora tiene un hijo y después de reír y bromear con él, cosa que le gusta muchísimo, se da cuenta de que añora a su padre. Imagina todas las cosas que no recuerda y que su padre vivió con él cuando eĺ era su hijo pequeño, como ahora lo es para él su niño...
Fenómeno Moccia
Lo vive bien porque le gusta la gente. La gente de todo el mundo es además estupenda. Este éxito le ha hecho sentir por primera vez en su vida que pertenecía realmente al mundo, que formaba parte de él de una manera muy intensa... Sobre todo cuando viene a España siente una emoción fortísima, ¡se da cuenta de que las historias que ha contado son efectivamente de todas las parejas españolas de todas las edades! Cuando esta con sus amigos españoles se da cuenta de lo que estas historias saben provocar, de la pasión con que las leen. Quizá porque sienten que son sus historias. Pero en general le gusta muchísimo que la gente, cuando está con él, pueda verlo como un amigo, como alguien que
ha compartido con ellos momentos de soledad a través de las palabras.
Sus libros han contado el final de una historia, el momento más doloroso, pero también el principio del amor, ese encontrarse a tres metros sobre el cielo, que me parece la cosa más bonita del mundo... Me acuerdo de que una vez, dos semanas después de que saliera el primer libro A tres metros sobre el cielo, y estaba yo en la calle, en Trastevere, esperando a unos amigos con los que había ido a cenar, pasó una chica que me saludó: «¡Hola!» Yo me la quedé mirando unos segundos y luego le sonreí y le dije: «Perdona, pero en este momento no me acuerdo, ¿de qué nos conocemos?» «No, no... —me respondió ella—. ¡No nos conocemos! Pero sé quién eres. Eres Federico Moccia, y me has hecho soñar...» Y luego se marchó sin más... Pero precisamente ella, con esas palabras suyas, me hizo comprender por vez primera que A tres metros sobre el cielo era el éxito. Porque el éxito es eso: hacer soñar. El éxito es hacer soñar no sólo a aquella chica cuyo nombre desconozco, el éxito no es cuánta gente te lee, sino el simple hecho de que alguien haya experimentado unas emociones.
Y me siento asombrado y feliz de ser de algún modo un amigo para tantos chicos y chicas. Los jóvenes son intensos, están llenos de emociones, de preguntas, de respuestas que buscar, de dudas y de voluntad. Son un universo magnífico en evolución. Yo no hago más que observarlos. Con respeto, dispuesto a dejarme sorprender cada vez más. Viviendo. Mirando a mi alrededor. Escuchando a los demás. Existen, son reales. Por eso, además, muchos chicos y chicas se reconocen en mis libros y muchos padres ven a sus hijos, ven lo que éstos no desvelan, en las páginas que escribo. Creo que los jóvenes, desde siempre, independientemente de la época, no desean más que comunicar e intercambiar ideas. Ya usen una carta, una paloma mensajera, un e-mail o un sms... El amor es en verdad el motor del mundo. Nos enseña a construir, a compartir, a dar valor a aquello que demasiado a menudo se nos escapa. El amor hace que todo sea maravilloso e importante. No hemos nacido para estar solos, para encerrarnos en nosotros mismos, para rechazar a los demás. El amor es sonrisa. Incluso cuando lloramos. Y la sonrisa es un valor: no significa sólo curvar los labios hacia arriba, sino tenerla dentro. Una sonrisa que brota del vientre y sube hasta la cara para después volar hacia los demás.
Una sonrisa que se contagia. Nacida de la capacidad de vivir serenamente la vida, sin envidias. Estar celosos de los demás, señalarlos con el dedo, hacernos las víctimas no sirve para nada, es tan sólo un gran desperdicio de energías. Y los jóvenes lo saben muy bien. Somos nosotros quienes con frecuencia lo olvidamos. Y les contagiamos negativamente. Y también saben que hay que ser siempre curioso, sin dejar nunca de aprender. Cada experiencia, tanto si es bonita como si no lo es, constituye una lección.
¡¡¡Esto es algo que los jóvenes tienen muy claro!!!
Su amor por el cine.
El cine es arte, es magia, es locura, es fantasía... y es difícil, pero le encanta. Al principio, sufrió cuando vio cómo las páginas de sus
libros se transformaban en la película, pero acabó pensando que se
trataba de otras versiones, de historias que se parecían mucho a lo que él había contado en sus libros pero que no eran forzosamente idénticas. Y
esta nueva consideración le ha permitido ser el director de sus
películas.
Le gustaría probar a dirigir una película sobre algo que no nazca necesariamente de uno de sus libros, tal vez un guión escrito por otra persona o incluso una obra de otro autor. Cree que, de algún modo, los dos Moccia, el escritor y el director, se complementan el uno al otro. A veces se pelean, pero al final hacen las paces.
Hay un tercer Moccia, el guionista, que de vez en cuando se interpone entre ambos. Cree que cada uno de estos papeles se complementa con el otro. No podría separarlos. Le gusta mucho ver cómo la historia del libro se transforma en película. Darle al personaje una cara, una voz, matices, gestos, colores, ambientes. Imaginar escenas que dan ese toque adicional a la narración. El que se crea en la pantalla cinematográfica es realmente otro mundo. Desde A tres metros sobre el cielo ha trabajado en las adaptaciones de sus libros desempeñando diversas funciones hasta la última, la de director. Ser autor implica expresarse de maneras distintas. Muchas reglas de la narración son comunes también al cine. Cuando hacemos una película a partir del libro, reescribimos la historia narrada en él, eligiendo los sucesos más significativos en detrimento de otros, precisamente porque el ritmo de una película es distinto del de una lectura. Cuando leemos, el ritmo lo decidimos nosotros. La película debe sugerir rápidamente personajes y escenarios, no puede contar con la amplitud de la narración novelada, debe «traicionar» un poco al libro y volverse autónoma, ciñéndose, no obstante, a la historia. Una traición, en cualquier caso, formal y no sustancial. El director sabe sobre todo que tendrá que enfrentarse a lo que el espectador, que primero ha sido lector, espera ver en la pantalla.
Cuando se parte de un libro es preciso reescribir la historia haciendo una selección entre los distintos sucesos que tienen lugar, y el hecho de trabajar en equipo ayuda a decidir de la mejor manera, a no infravalorar las diversas hipótesis y a menudo a encontrar otras nuevas. A pesar de que muchas leyes de la narración son comunes al cine, es necesario hacer una transposición. Cuando parte de algo que ya existe, en este caso un libro, el narrador del cine lleva a cabo en realidad un trabajo aún más difícil. Porque tiene que reescribir casi por entero la historia relatada en la novela, eligiendo además entre los distintos acontecimientos, procurando, sin embargo, mantener intacta la trama en sus aspectos principales. El guionista debe sugerir con una escritura rápida personajes y escenarios. No tiene a su disposición los «espacios» amplios de la narración novelada. Además, al partir de un libro y por consiguiente de un ambiente ya conocido por los lectores, debe enfrentarse a lo que ellos esperan, sabiendo que no puede trasladar a la pantalla todas y cada una de las páginas. Se produce una especie de reestructuración de la trama.
La modalidad de relato de la novela es, efectivamente, distinta. Un guión ha de respetar el ritmo de una película, que es necesariamente rápido. De hecho, es como si, tras habernos dejado absorber por la lectura del libro, que cada uno realiza a su propio ritmo absolutamente personal, nos abandonaran a una serie de sensaciones que van más allá de las páginas.
Le gustaría probar a dirigir una película sobre algo que no nazca necesariamente de uno de sus libros, tal vez un guión escrito por otra persona o incluso una obra de otro autor. Cree que, de algún modo, los dos Moccia, el escritor y el director, se complementan el uno al otro. A veces se pelean, pero al final hacen las paces.
Hay un tercer Moccia, el guionista, que de vez en cuando se interpone entre ambos. Cree que cada uno de estos papeles se complementa con el otro. No podría separarlos. Le gusta mucho ver cómo la historia del libro se transforma en película. Darle al personaje una cara, una voz, matices, gestos, colores, ambientes. Imaginar escenas que dan ese toque adicional a la narración. El que se crea en la pantalla cinematográfica es realmente otro mundo. Desde A tres metros sobre el cielo ha trabajado en las adaptaciones de sus libros desempeñando diversas funciones hasta la última, la de director. Ser autor implica expresarse de maneras distintas. Muchas reglas de la narración son comunes también al cine. Cuando hacemos una película a partir del libro, reescribimos la historia narrada en él, eligiendo los sucesos más significativos en detrimento de otros, precisamente porque el ritmo de una película es distinto del de una lectura. Cuando leemos, el ritmo lo decidimos nosotros. La película debe sugerir rápidamente personajes y escenarios, no puede contar con la amplitud de la narración novelada, debe «traicionar» un poco al libro y volverse autónoma, ciñéndose, no obstante, a la historia. Una traición, en cualquier caso, formal y no sustancial. El director sabe sobre todo que tendrá que enfrentarse a lo que el espectador, que primero ha sido lector, espera ver en la pantalla.
Cuando se parte de un libro es preciso reescribir la historia haciendo una selección entre los distintos sucesos que tienen lugar, y el hecho de trabajar en equipo ayuda a decidir de la mejor manera, a no infravalorar las diversas hipótesis y a menudo a encontrar otras nuevas. A pesar de que muchas leyes de la narración son comunes al cine, es necesario hacer una transposición. Cuando parte de algo que ya existe, en este caso un libro, el narrador del cine lleva a cabo en realidad un trabajo aún más difícil. Porque tiene que reescribir casi por entero la historia relatada en la novela, eligiendo además entre los distintos acontecimientos, procurando, sin embargo, mantener intacta la trama en sus aspectos principales. El guionista debe sugerir con una escritura rápida personajes y escenarios. No tiene a su disposición los «espacios» amplios de la narración novelada. Además, al partir de un libro y por consiguiente de un ambiente ya conocido por los lectores, debe enfrentarse a lo que ellos esperan, sabiendo que no puede trasladar a la pantalla todas y cada una de las páginas. Se produce una especie de reestructuración de la trama.
La modalidad de relato de la novela es, efectivamente, distinta. Un guión ha de respetar el ritmo de una película, que es necesariamente rápido. De hecho, es como si, tras habernos dejado absorber por la lectura del libro, que cada uno realiza a su propio ritmo absolutamente personal, nos abandonaran a una serie de sensaciones que van más allá de las páginas.
Antes de A tres metros sobre el cielo.
Empezó pronto a colaborar con su padre, Giuseppe Moccia, más conocido
como Pipolo, que fue primero guionista cinematográfico, junto con
Castellano, de varias películas de Totò, Franco Franchi y Ciccio
Ingrassia y otros cómicos italianos, y más tarde director de algunos de
los mayores éxitos comerciales de la comedia a la italiana a caballo
entre las décadas de 1960 y 1970. Durante el año 1982 debutó en el mundo
del cine como ayudante de dirección y en 1986 fue uno de los guionistas
de la primera temporada de I ragazzi della 3ª C (Los chicos de 3° C),
una divertida serie televisiva. Más adelante pasó a la televisión como
autor de muchos programas en el campo del entretenimiento.
En cualquier caso, antes y después de A tres metros sobre el cielo, ha intentado e intenta ser él mismo a toda costa. Por otra parte, esta novela fue un hito, la posibilidad de escribir el libro que siempre hubiese querido leer, que buscó durante mucho tiempo. Representa la dimensión ideal y lejana de todo y de todos. La libertad de un amor. Una meta soñada desde aquí, desde dos mundos a los que pertenecen los protagonistas, Step y Babi: él, todo moto, violencia y gimnasio, ella, estudiante ejemplar, interesada por la moda, ambos rodeados de familias, compañías y costumbres distintas. A pesar de las diferencias, el vínculo que se crea entre ellos es fortísimo, inmenso y auténtico. El libro habla en apariencia de los jóvenes de una parte de una ciudad concreta, Roma, pero en verdad podría ser cualquiera, y echa una mirada a la trayectoria virgen de corazones y mentes que se asoman a la vida y beben de ella con alegre avidez. De hecho, es una zambullida en nosotros mismos, en cómo éramos y somos ahora, después de entonces.
Pero, pensándolo bien, en realidad, ¡su vida no ha cambiado mucho tras el éxito de A tres metros sobre el cielo! Antes de la publicación, siempre ha trabajado en televisión y ahora sigue haciéndolo, porque le permite conocer gente nueva que tal vez no hubiese encontrado nunca y, por lo tanto, saber de nuevas historias. Y esto le nutre, le distrae, le hace reflexionar, le da ideas, le hace ver cómo cambia la sociedad, entre otras cosas porque a través de la televisión conoce sus gustos, y viendo lo que siguen las personas a partir de los resultados comprende también lo que pasa a nuestro alrededor.
Esta muy contento con todo esto porque, además, le gusta viajar y ha tenido la posibilidad de venir a España más a menudo.
En cualquier caso, antes y después de A tres metros sobre el cielo, ha intentado e intenta ser él mismo a toda costa. Por otra parte, esta novela fue un hito, la posibilidad de escribir el libro que siempre hubiese querido leer, que buscó durante mucho tiempo. Representa la dimensión ideal y lejana de todo y de todos. La libertad de un amor. Una meta soñada desde aquí, desde dos mundos a los que pertenecen los protagonistas, Step y Babi: él, todo moto, violencia y gimnasio, ella, estudiante ejemplar, interesada por la moda, ambos rodeados de familias, compañías y costumbres distintas. A pesar de las diferencias, el vínculo que se crea entre ellos es fortísimo, inmenso y auténtico. El libro habla en apariencia de los jóvenes de una parte de una ciudad concreta, Roma, pero en verdad podría ser cualquiera, y echa una mirada a la trayectoria virgen de corazones y mentes que se asoman a la vida y beben de ella con alegre avidez. De hecho, es una zambullida en nosotros mismos, en cómo éramos y somos ahora, después de entonces.
Pero, pensándolo bien, en realidad, ¡su vida no ha cambiado mucho tras el éxito de A tres metros sobre el cielo! Antes de la publicación, siempre ha trabajado en televisión y ahora sigue haciéndolo, porque le permite conocer gente nueva que tal vez no hubiese encontrado nunca y, por lo tanto, saber de nuevas historias. Y esto le nutre, le distrae, le hace reflexionar, le da ideas, le hace ver cómo cambia la sociedad, entre otras cosas porque a través de la televisión conoce sus gustos, y viendo lo que siguen las personas a partir de los resultados comprende también lo que pasa a nuestro alrededor.
Esta muy contento con todo esto porque, además, le gusta viajar y ha tenido la posibilidad de venir a España más a menudo.
¿Quien es Federico Moccia?
Quién es... pregunta difícil. Muy buena pregunta. El carnet de
identidad no es suficiente. Más de una vez ha intentado «contarse» al
público y cree que la mejor síntesis no es su biografía, los datos
concretos, lo que ha hecho o ha dejado de hacer. Son simplemente las
palabras que ama, las historias que cuenta, los amigos más queridos que le acompañan en esta vida. Está en los cuadros que pinta, en la pluma
que usa cuando escribo, en un pequeño regalo que elije para dar una
sorpresa.
Es un padre, un compañero, un amigo (eso espera). Esta en las páginas
de los escritores que le gustan, en los fotogramas de una película que le conmueve. Se pierde en los ojos de sus seres queridos y está en los
de quien le hace sonreír y sabe reírse de sí mismo. Las cosas que ama
son: la amistad y la lealtad, la soledad y la compañía de los amigos, el
silencio y el estallido inesperado de una carcajada. Ir en moto a toda
velocidad cuando la visera del casco está abierta y entra el aire. Nadar
en el mar.
Es curioso «como una mujer», dicen a veces sus amigos. Y él se echa a
reír. Pero cree que la curiosidad es algo bueno, y que, en cualquier
caso, no es propia de una sola categoría. Ama el adulto que es hoy
porque es el fruto del muchacho que fue ayer, que ha experimentado el
dolor, la alegría, la soledad, la desilusión, las ganas de reaccionar,
la esperanza. Nadie te escucha si no eres creíble. ¡Y eres creíble
cuando no temes decir quién eres!
domingo, 17 de noviembre de 2013
Su historia.
La historia Federico Moccia (Roma, 1963) es increíble: su primera novela, A tres metros sobre el cielo,
fue rechazada por todas las editoriales a las que la mandó, por lo que
Moccia decidió publicarla por su cuenta, y tuvo un éxito tan clamoroso
que pronto fue contratada por una gran editorial que apostó por el autor
y lo catapultó a la fama.
Desde entonces, Federico Moccia se ha convertido en un referente para millones de lectores con sus novelas: A tres metros sobre el cielo (Planeta, 2008), Tengo ganas de ti (Planeta, 2009), Perdona si te llamo amor (Planeta, 2008), Perdona pero quiero casarme contigo (Planeta, 2010), Carolina se enamora (Planeta, 2011) y Esta noche dime que me quieres (Planeta, 2012).
Moccia se ha convertido en un fenómeno que ya ha traspasado el papel puesto que se han hecho adaptaciones cinematográficas de todas sus novelas. En España se estrenó en 2010 la versión italiana de Perdona si te llamo amor, y en diciembre del mismo año la adaptación española de 3MSC con Mario Casas y María Valverde de protagonistas.
Desde entonces, Federico Moccia se ha convertido en un referente para millones de lectores con sus novelas: A tres metros sobre el cielo (Planeta, 2008), Tengo ganas de ti (Planeta, 2009), Perdona si te llamo amor (Planeta, 2008), Perdona pero quiero casarme contigo (Planeta, 2010), Carolina se enamora (Planeta, 2011) y Esta noche dime que me quieres (Planeta, 2012).
Moccia se ha convertido en un fenómeno que ya ha traspasado el papel puesto que se han hecho adaptaciones cinematográficas de todas sus novelas. En España se estrenó en 2010 la versión italiana de Perdona si te llamo amor, y en diciembre del mismo año la adaptación española de 3MSC con Mario Casas y María Valverde de protagonistas.
sábado, 16 de noviembre de 2013
Lugar de la nueva novela de Federico Moccia 'Ese instante de felicidad'
Hondarribia, Vejer de la Frontera y Vic. En una de estas tres ciudades comenzará la próxima historia, de amor, claro, de Federico Moccia.
Quiere encontrar una atmósfera adecuada para su novela.
El escritor ha visitado una de ellas: Hondarribia. "Me gusta muchísimo, porque tengo el mar cerca de la montaña", nos cuenta durante su visita a esa localidad.
En realidad será la continuación de 'Ese instante de felicidad',donde el escritor ya nos ha regalado una protagonista española. Otra española es la responsable : "Una de las veces que vine a San Jordi, se me acercó una chica muy simpática que me dijo: ¿Por qué no escribes una novela con una protagonista española?".
España donde más se le leeEl objetivo es encontrar el lugar con la atmosfera más adecuada para su novela: "Será una decisión tomada con la mayor honestidad, y de hecho me gustaría que ese lugar se convirtiera en un nuevo destino para el turismo italiano".
Quiere que sus compatriotas visiten España, el país que ahora mismo más le lee. El escritor italiano ha vendido ya dos millones de libros aquí.
Quiere encontrar una atmósfera adecuada para su novela.
El escritor ha visitado una de ellas: Hondarribia. "Me gusta muchísimo, porque tengo el mar cerca de la montaña", nos cuenta durante su visita a esa localidad.
En realidad será la continuación de 'Ese instante de felicidad',donde el escritor ya nos ha regalado una protagonista española. Otra española es la responsable : "Una de las veces que vine a San Jordi, se me acercó una chica muy simpática que me dijo: ¿Por qué no escribes una novela con una protagonista española?".
España donde más se le leeEl objetivo es encontrar el lugar con la atmosfera más adecuada para su novela: "Será una decisión tomada con la mayor honestidad, y de hecho me gustaría que ese lugar se convirtiera en un nuevo destino para el turismo italiano".
Quiere que sus compatriotas visiten España, el país que ahora mismo más le lee. El escritor italiano ha vendido ya dos millones de libros aquí.
Adaptación española de 'Perdona si te llamo amor'
Para muchos, el argumento de «Perdona si te llamo amor» es de sobra
conocida. No en vano Federico Moccia, su autor, ha vendido miles de
ejemplares de este libro en España. La historia de Álex, un ejecutivo
publicitario de 37 años que conoce a una estudiante de 17 después de
ser rechazada por su novia se ha convertido en todo un clásico de los
bestsellers contemporáneos.
Ahora llega la adaptación en español de la novela, que estos días se rueda en Madrid, Barcelona y París. Del rodaje, que comenzó el pasado 30 de septiembre y este lunes entra en su última semana, nos han llegado las primeras imágenes de la película.
La película, dirigida por Joaquín Llamas, tiene como protagonistas a Paloma Bloyd (Niki), Daniele Liotti (Álex), además de Irene Montalá, Andrea Duro, Pablo Chiapella, Adriá Collado, Patricia Vico y Jan Cornet, entre otros. Será la segunda cinta sobre el libro, después de la versión italiana, que se estrenó en 2008 con Raoul Bova como personaje principal.
Ahora llega la adaptación en español de la novela, que estos días se rueda en Madrid, Barcelona y París. Del rodaje, que comenzó el pasado 30 de septiembre y este lunes entra en su última semana, nos han llegado las primeras imágenes de la película.
La película, dirigida por Joaquín Llamas, tiene como protagonistas a Paloma Bloyd (Niki), Daniele Liotti (Álex), además de Irene Montalá, Andrea Duro, Pablo Chiapella, Adriá Collado, Patricia Vico y Jan Cornet, entre otros. Será la segunda cinta sobre el libro, después de la versión italiana, que se estrenó en 2008 con Raoul Bova como personaje principal.
Novelas
Las novelas de Federico Moccia son estas:
-A tres metros sobre el cielo (2008)
-Perdona si te llamo amor (2008)
-Tengo ganas de ti (2009)
-Perdona pero quiero casarme contigo (2010)
-Carolina se enamora (2011)
-Esta noche dime que me quieres (2012)
Y su última novela:
-Ese instante de felicidad (2013)
-A tres metros sobre el cielo (2008)
-Perdona si te llamo amor (2008)
-Tengo ganas de ti (2009)
-Perdona pero quiero casarme contigo (2010)
-Carolina se enamora (2011)
-Esta noche dime que me quieres (2012)
Y su última novela:
-Ese instante de felicidad (2013)
Escena de Cine
Seguro que conocéis ‘Tengo ganas de ti', el libro de Federico Moccia
que Mario Casas llevó al cine en España. ¿Recordáis esta escena? Hache
se baja de la moto en la que va con Gin, coge un candado y le cuenta:
"Dicen que sí una pareja cierra un candado, lo deja atado al puente y
luego tira la llave al agua, no habrá manera de que se vuelva a
separar".¡Qué bonito! Un ritual de amor que cientos de parejas en el mundo ahora repiten, y entre ellas, nuestro queridos famosos.
Pero, ¿de dónde viene esta costumbre? El mérito se lo tenemos que atribuir al escritor Federico Moccia,
que ha popularizado una tradición romántica que muchos historiadores
sitúan en Serbia. Los protagonistas de ‘Tengo ganas de ti', Hache y Gin,
van en moto hasta un puente y el guapo galán se apea, se acerca con un
candado al puente, escribe sus nombres y tira la llave al río. Ella,
como es lógico, se convierte en el eMoji de los corazones.
El río de la novela es el Tíber, que atraviesa Roma de norte a sur, y la localización exacta es el Puente Milvio, aunque ya no hay puente que se resista al poder del amor.
En España cada vez son más los puentes donde podemos ver los llamados "Locks of Love": el Puente de Isabel II que conecta Triana con el centro de Sevilla, en el Sagrado Corazón del Tibidabo barcelonés, en el lago del Parque del Retiro (Madrid) o en Sa Palomera, en las rocas de la playa de Blanes, en la Costa Brava.
El río de la novela es el Tíber, que atraviesa Roma de norte a sur, y la localización exacta es el Puente Milvio, aunque ya no hay puente que se resista al poder del amor.
En España cada vez son más los puentes donde podemos ver los llamados "Locks of Love": el Puente de Isabel II que conecta Triana con el centro de Sevilla, en el Sagrado Corazón del Tibidabo barcelonés, en el lago del Parque del Retiro (Madrid) o en Sa Palomera, en las rocas de la playa de Blanes, en la Costa Brava.
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